¿Qué son y cómo funcionan las utilidades (PTU)?

La Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU) es el derecho de las personas trabajadoras a recibir una parte de las ganancias que generó la empresa donde laboran durante el ejercicio fiscal anterior. El propósito de entregar estos recursos es reconocer que el trabajo del personal influye directamente en los resultados del negocio, así como contribuir a una distribución más equitativa de la riqueza generada.

Para comprenderlo bien, a continuación te explicamos todos los detalles de esta prestación en México.

¿Cuál es el fundamento legal de la PTU?

Las utilidades están reconocidas principalmente en el artículo 123, apartado A, fracción IX de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los artículos 117 al 131 de la Ley Federal del Trabajo (LFT). La normativa que las regula se desglosa de la siguiente forma:

 
Norma Contenido que regula
Constitución, art. 123, apdo. A, fracc. IX Reconoce el derecho constitucional a la PTU
LFT, arts. 117–120 El porcentaje de reparto definido por la Comisión Nacional para la Participación de los Trabajadores en las Utilidades de las Empresas
LFT, art. 122 Plazo de pago (60 días tras la declaración anual)
LFT, art. 126 Empresas exceptuadas del reparto
LFT, art. 127 Reglas de participación y exclusiones por tipo de trabajador
LISR, art. 9 Definición de la renta gravable y base del cálculo
 

¿Quiénes tienen derecho a recibir utilidades?

Deben recibirlas toda persona trabajadora que haya prestado un servicio subordinado a la empresa durante el ejercicio, incluidas las madres trabajadoras en periodos pre y postnatal, el personal que sufrió un riesgo de trabajo durante su incapacidad temporal y quienes tomaron licencia de paternidad.

¿Quiénes están obligados a repartir utilidades y cómo se determina?

Todo patrón —persona física o moral— que haya obtenido utilidad fiscal en el ejercicio anterior está obligado a repartir el 10 % de esa utilidad entre su personal, salvo en las excepciones que marca la ley.

La base de cálculo para identificar los recursos a repartir no es la utilidad contable ni el ISR pagado, es la renta gravable definida en el artículo 9 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR): ingresos acumulables menos deducciones autorizadas. 

¿Quiénes están exentos de repartir utilidades?

El artículo 126 de la LFT señala qué tipo de patrones no están obligados a repartir utilidades y en qué escenarios quedan exentos:

  • Empresas de nueva creación: durante su primer año de funcionamiento.

  • Empresas de nueva creación con producto nuevo: en los dos primeros años.

  • Industria extractiva de nueva creación: durante el periodo de exploración.

  • Instituciones de asistencia privada: sin fines de lucro y sin beneficiarios designados individualmente.

  • IMSS e instituciones públicas descentralizadas: con fines culturales, asistenciales o de beneficencia.

  • Empresas con capital menor al fijado por la STPS: según el umbral establecido por rama industrial.

Trabajadores que no participan o tienen reglas especiales

Por otro lado, el artículo 127 de la LFT establece quienes no reciben PTU y los límites específicos según el tipo de relación laboral:

 
Tipo de trabajador Regla aplicable
Directores, administradores y gerentes generales No participan en el reparto
Trabajadores de confianza Participan con tope salarial: el sueldo del sindicalizado de más alto salario + 20 %
Personas al cuidado de bienes que producen rentas Tope de un mes de salario
Trabajadores del hogar No participan
Trabajadores eventuales Participan solo si laboraron al menos 60 días en el año
Trabajadores de plataformas digitales Participan solo si laboraron más de 288 horas efectivas en el año
 

Cálculo paso a paso de la PTU

El 10 % de la utilidad de la empresa que se entregará se divide en dos partes iguales: una que se reparte conforme a los días trabajados por cada persona en el año sin importar el salario, y otra se divide conforme al salario que las personas percibieron durante el año.

El procedimiento general es:

  1. Determinar la renta gravable del ejercicio (art. 9 LISR) y calcular el 10 %: utilidad repartible total.

  2. Dividir esa cantidad entre dos.

  3. Dividir la primera mitad entre el total de días trabajados por toda la plantilla para obtener un factor por día, y multiplicar dicho factor por los días de cada trabajador.

  4. Dividir la segunda mitad entre el total de salarios anuales de la plantilla para obtener un factor por salario, y multiplicar dicho factor por el salario anual de cada trabajador 

  5. Sumar ambos resultados por trabajador para obtener su PTU individual.

  6. Aplicar el tope legal cuando corresponda.

Desde el año 2021, el artículo 127, fracción VIII de la LFT fija un tope máximo: el monto que resulte más favorable para el trabajador entre tres meses del salario o el promedio de la PTU que recibió en los últimos tres años. 

Este criterio se incorporó para evitar que el crecimiento de plantillas tras la prohibición del outsourcing generara montos de reparto desproporcionados. En la práctica, el promedio de tres años solo aplica a quienes tienen esa antigüedad en la empresa; para el resto, el tope de referencia son los tres meses de salario.

Fechas límite para el pago de utilidades en 2026

El artículo 122 de la LFT establece que el reparto debe hacerse dentro de los 60 días siguientes a la fecha en que el patrón debe pagar su impuesto anual. Como las personas morales y las personas físicas declaran en momentos distintos, los plazos de pago son los siguientes:

  • Personas morales (empresas): tienen para pagar las utilidades del 1 de abril al 30 de mayo

  • Personas físicas con actividad empresarial: tienen del 1 de mayo al 29 de junio para hacer el pago.

¿Qué pasa si no se paga la PTU en tiempo y forma?

El incumplimiento —total, parcial o extemporáneo— tiene consecuencias que los centros de trabajo deben tener presentes. La STPS puede imponer una multa de 250 a 5,000 UMA por cada trabajador afectado (de 29,327.5 a 586,550 pesos), conforme al artículo 994, fracción II de la LFT. Dicha sanción no libera al patrón de la obligación de pagar la PTU pendiente.

Los trabajadores, por su parte, cuentan con un año a partir de la fecha límite para reclamar el pago por la vía laboral (art. 516 LFT).

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Errores frecuentes al calcular la PTU

Algunos de los errores más frecuentes que las áreas de nómina suelen tener al buscar cumplir con la PTU son los siguientes:

  • Usar la utilidad contable o el ISR del ejercicio como base, en lugar de la renta gravable definida en el artículo 9 de la LISR.

  • Restar la PTU pagada o pérdidas fiscales de años anteriores al calcular la base, cuando la ley lo prohíbe expresamente para este cálculo.

  • Omitir a trabajadores eventuales que sí cumplieron los 60 días mínimos de labor en el año.

  • No aplicar el tope de tres meses de salario o el promedio de tres años cuando corresponda.

  • Confundir al personal de confianza con directores o gerentes generales y excluirlo indebidamente del reparto.

  • No sumar al reparto del año en curso la PTU no reclamada del ejercicio anterior, como exige el artículo 122 de la LFT.

Recomendaciones para el área de nómina

Asimismo, para evitar contratiempos en el cumplimiento de esta prestación, es recomendable que las empresas implementen las siguientes acciones:

  • Verificar la renta gravable directamente con el área contable antes de correr el cálculo para asegurar que se use la base correcta del artículo 9 LISR.

  • Documentar el criterio aplicado a cada exclusión o tope, en caso de una revisión de la STPS.

  • Correr el cálculo bajo los dos escenarios del tope (tres meses vs. promedio de tres años) para cada trabajador con antigüedad suficiente, y aplicar el que resulte más favorable.

  • Automatizar el cálculo y la generación de recibos con un sistema de nómina que automatice procesos, que reduzca el margen de error humano en plazos ajustados como los de la PTU.

  • Conciliar los CFDI de nómina relacionados con el reparto para evitar discrepancias entre lo pagado y lo timbrado ante el SAT.

El reparto de utilidades combina reglas laborales y fiscales que deben aplicarse con precisión: desde identificar la renta gravable correcta hasta respetar los topes y plazos que marca la ley. Conservar el respaldo de cada paso del cálculo —renta gravable, factores de reparto, topes aplicados— es tan importante como el pago mismo.

Con información de la LFT y la LISR.

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