Empresas deben evitar usar horas extras para “compensar” reducción de la jornada
Ante la reducción de la jornada laboral en México a 40 horas semanales, las empresas deben evitar el abuso de los esquemas de horas extras para mantener sus niveles operativos y de producción, dado que es una práctica contraria al objetivo de la reforma y tiene implicaciones importantes en temas de seguridad social.
Durante el webinar Nueva jornada laboral: qué es oficial y qué falta para una transición completa, la Mtra. Nadia González Elizondo, abogada consultora en materia laboral, señaló que la Ley Federal del Trabajo (LFT) mantiene el principio de que las horas adicionales deben responder a circunstancias atípicas y no formar parte de los esquemas habituales.
Nuevos límites para las horas extra
Uno de los cambios más relevantes en la nueva legislación es la incorporación del límite de cuatro horas extras triples por semana.
Antes, la LFT establecía que las primeras nueve horas extraordinarias se pagaban al doble y el resto al triple, sin un límite específico. Con la reforma, ya vigente, las horas triples quedan en un máximo de cuatro por semana.
Los topes de horas extras por semana quedan de la siguiente forma:
Otro de los cambios señalados por la especialista es que la suma de la jornada ordinaria y la extraordinaria no podrá exceder las 12 horas diarias, lo que introduce restricciones para diversos esquemas de organización laboral.
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Más allá del pago doble o triple
González Elizondo consideró que el análisis en las empresas no debe limitarse únicamente al costo de pagar horas dobles o triples, ya que el trabajo extraordinario también tiene implicaciones relacionadas con la integración salarial para efectos indemnizatorios, así como para la determinación del salario base de cotización ante el IMSS e Infonavit.
Por otro lado, precisó que todavía existen diferencias de interpretación respecto a si el límite diario de 12 horas diarias contempla únicamente el tiempo ordinario y extraordinario de pago doble, o también considera el tiempo triple. Ante este escenario, indicó que será necesario esperar los criterios que adopten las autoridades laborales y los tribunales para contar con una mayor claridad sobre su aplicación práctica.
Los temas que siguen pendientes
De acuerdo con la especialista hay aspectos muy relevantes que no han sido incorporados a la legislación mexicana sobre la reducción de la jornada, mismos que mantienen en la incertidumbre a empleados y empresas.
Entre ellos se encuentran:
La regulación de los bancos de horas, mecanismo con el que las horas extra podrían compensarse con tiempo de descanso en lugar de pago adicional.
Las excepciones de los límites de horas para trabajos especiales (como las labores en embarcaciones o el sector salud).
Los incentivos fiscales para pequeñas y medianas empresas ante la reducción de la jornada.
El tratamiento tributario del tiempo adicional trabajado.
Cómo se computarán los descansos o pausas de comida con la nueva obligación de llevar un registro electrónico del tiempo laborado, siendo que no son lapsos productivos pero que se consideran dentro de la jornada.
Planeación y productividad, los principales retos
Nadia González recomendó a las empresas revisar sus esquemas operativos para analizar alternativas que permitan mantener la productividad sin depender de esquemas de horas extras.
Entre las acciones sugeridas se encuentran evaluar nuevos modelos de organización del trabajo, diseñar esquemas de turnos acordes con la reforma, fortalecer los controles de asistencia y actualizar la documentación laboral interna, incluyendo contratos individuales, contratos colectivos y reglamentos interiores de trabajo.
El principal desafío es adaptarse a la reducción gradual, manteniendo el cumplimiento de la legislación y el objetivo de promover periodos efectivos de descanso para las personas trabajadoras.
Si quieres conocer más información sobre el tema, ingresa a la grabación del webinar en este enlace.

