Con aprobación de diputados, concluye proceso legislativo para reducir la jornada laboral en México 

La Cámara de Diputados ratificó de forma unánime la reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT) para la reducción de la jornada laboral y con ello concluye el proceso legislativo para transitar paulatinamente hacia una semana de 40 horas en el año 2030

La modificación responde al seguimiento de la reforma constitucional de marzo, que otorgaba 90 días al Congreso de la Unión para ajustar la legislación secundaria, plazo que se cumplió el 22 de abril.

Durante la presentación del proyecto, se destacó que esta medida busca la dignidad humana, retomando el concepto de distribuir el día en ocho horas de trabajo, ocho de descanso y ocho de vida personal.

El dictamen aprobado alinea la LFT con la Constitución e incluye los siguientes puntos:

  • Definición de la nueva jornada semanal.

  • Implementación de una transición gradual.

  • Prohibición de reducir salarios o prestaciones.

  • Nuevos límites para el tiempo extraordinario.

Registro electrónico y cumplimiento

Una de las nuevas obligaciones para los empleadores será el implementar un registro electrónico para llevar el conteo de las horas de trabajo, cuyos lineamientos se publicarán durante el segundo semestre de 2026 por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y establecerá mecanismos para evaluar los datos derivados de esta transición.

Además, la dependencia definirá las reglas de operación y lo supervisará para evitar que se excedan los límites legales.

Omitir este proceso generará sanciones económicas que oscilan entre los 29,327 y los 586,550 pesos (de 250 a 5,000 veces la Unidad de Medida y Actualización). 

Con esta medida, México adopta estándares vigentes en países de la Unión Europea y diversas economías de Latinoamérica.

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Distribución del tiempo e implementación

La nueva legislación elimina el concepto de "máximo" de 8 horas en la jornada diurna para fijarlo como un estándar de 8 horas. El objetivo del cambio es que las 40 horas se distribuyan en cinco días, aunque se permite que patrones y empleados acuerden la repartición del tiempo para mantener la flexibilidad. Esto busca que los trabajadores dispongan de más tiempo de descanso o aumenten sus ingresos con tiempo extra. 

La reforma se publicará en el Diario Oficial de la Federación (DOF) para entrar en vigor el 1 de mayo de 2026 y con ello la reducción comenzará en 2027 cuando la jornada quede en 46 hora semanales, disminuyendo 2 horas cada año hasta llegar a las 40 semanales en 2030.

Además, en 2028 iniciará el ajuste anual del tiempo extra permitido cuando el tope incremente una hora por año hasta alcanzar en 2030 las 12 horas semanales permitidas.

La transición hacia un tiempo laboral más corto representa un ajuste necesario para el equilibrio en la vida de las personas, sin embargo, también es un reto para las organizaciones en materia de productividad y competitividad.

Es recomendable que las empresas realicen ejercicios de implementación y ajusten sus procesos para evitar posibles afectaciones cuando la reducción de tiempos comience a aplicarse.

Con información de El Economista

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